El post cliché de fin de año.

31 de diciembre de 2011 - Por: Irene Karenina en 0:30
La mayoría de las entradas y borradores de mi blog poco a poco se fueron convirtiendo en notas mentales sin publicar, tengo una lista imaginaria e interminable de tópicos que se me ocurren día a día y cosas de las cuales quiero hablar, pero por ser fin de un año tan caótico y enrollado, aunque sea cliché escribiré, sólo por drenar, por comunicar, porque este año he decidido cerrar todos los ciclos, como dicen en el metro de Caracas: dejar salir es entrar más rápido. Este año 2011 me han pasado tantas cosas que los recuerdos se me confunden como si fuesen de otros años.

Este año mi familia me enseñó que pase lo que pase siempre nos tenemos a nosotros, que en la unión está la fuerza.
Este año entró y salió de mi vida muchísima gente. Mi perspectiva cambió, mi forma de tratar a las personas, mi manera de ver las cosas, mis prioridades, todo cambió.
Este año fue fuerte y casi me lleva por delante. Pero no fue así. Conté con amigos, poquitos, pero los necesarios para sentirme querida y apoyada, en ellos encontré gran parte de la fuerza que necesitaba para seguir adelante.
Este año aprendí que todo tiene un final y pero el camino es lo más importante y fue lo que más disfruté.
Este año me enfermé y me recuperé, me puse estúpida y espabilé, lloré y me reí mucho, viví en las nubes y me caí desde lo alto, grité y guardé silencio.
BAILÉ MUCHÍSIMO, dios mío, me encanta bailar. Este año miré los cielos más hermosos. Unos los pude compartir, otros me trajeron frustración porque solo yo pude verlos. Este año los atardeceres se lucieron, las estrellas hicieron su debut y una estrella fugaz apareció para darnos la oportunidad de pedir un deseo todos en familia mientras la veíamos desde el carro.
Este año me di cuenta que hablo muchísimo de mi familia, cual muchachita enamorada que no para de hablar del novio o de la mejor amiga, así tal cual. Las mejores anécdotas que tengo para contar son de mis papás, mi primita o mi hermanita. Este año el mundo se enteró de que mis papás son un par de muchachitos todavía y mi hermanita es cada vez más mujer.
No crecí NADA en estatura, cosa que me frustra, pero siento que crecí como persona y eso es más importante que unos cuantos centímetros para arriba. También fui de esas pocas chicas de mi edad que mantuvo la cordura y no he crecido "hacia adelante", si saben a lo que me refiero.
Este año cumplí 19 años.
Pasó otro año y sigo sin saber manejar.
Este año he sido más ácida y sincera que nunca. Me volví la reina de los sarcasmos y hago un chiste de casi todo.
Este año, igual que el anterior, las chicas de la residencia han sido de nuevo mis hermanas, mi familia, con quienes he contado y han contado conmigo para todo. Nos hemos reído, hemos compartido, hemos discutido, hemos hecho mentepolladas y nos hemos apoyado. Las amo negruras.
Este año no pongo nada en una balanza. No sé qué fue mejor o peor.
Finalizo el año sin pensar en "qué hubiera pasado si...". Sin arrepentirme de nada. Riéndome sola, porque de mis picardías me acuerdo.
Aprendí que seguir al corazón es lo más difícil que hay, requiere valentía y determinación, hay que aprender a escucharnos a nosotros mismos dejando a un lado las interferencias. Hay que dejar de hacerse ideas y "pajaritos preñados", debemos abandonar los "mojones mentales" si queremos echar pa' alante.
Este año la vida otra vez me dio el gusto de contar con la amistad de mi Cutu hermosa, mi mejor amiga, que me ha hecho abandonar ese miedo de ponerle ese título a alguien porque siempre me pareció pavoso. Una galla (de cariño) que no tiene pelos en la lengua para un TE LO DIJE y con quien he compartido risas, llantos, preocupaciones y su gente ahora es mi gente, es mi 2da familia y los aprecio como no tienen idea.
Este año sonreí con mensajes que me dejaban muda y me di cuenta que a veces las palabras parecen no ser suficientes.
Este año se hicieron presentes Carlitos, que se ha ganado su título de mi mejor amigo; Richards, que es mi "amors" bello con los ojos más azules que he conocido; Rafa, el plebeyo más dedicado de la corte Irenística jajaja; Pablo (Cass), que es una ratica pero sabe que en el fondo me quiere; Francesco y sus "sé seria Irene", que me hicieron espabilar, y Jonathan, el guapísimo que llega a darme una sacudida o un jalón de orejas cuando lo necesito, pero además siempre tiene palabras lindas para mi.
Lloré como una gafa en los hombros de Josué que siempre estuvieron ahí para mi.
Diego Potter una vez más formó parte de mi vida y nunca se apartó de mi.
Este año me di cuenta que la distancia es NADA. "La distancia más corta entre dos puntos, son los recuerdos".
Tuve la oportunidad de ayudar a una familia que en 2 días me enseñó que a veces nos quejamos por cosas totalmente estúpidas e inútiles, que una familia unida puede más que cualquier cosa, que el respeto y el amor son lo más importante en la educación de un ser humano y que todos somos iguales, sin importar status social o la cantidad de numeritos en el saldo de tu cuenta bancaria. Una familia de muy bajos recursos que pueden necesitar muchas cosas materiales, pero amor y decencia tienen de sobra y para regalar. Jamás los voy a olvidar. Trabajé en equipo, me divertí, me cansé, me llené de barro, me lastimé, pero salí con el corazón lleno de satisfacción.
Este año comí todo lo que se me antojó. Me enfermé, pero fui feliz mientras duró.
Este año ha sido un cúmulo de experiencias totalmente nuevas.
Recuperé contacto con amigos muy queridos, perdí contacto con otros. Me reí como loca con mi ozo Eduardo (Dino) y recordé viejos tiempos con muchos otros panas. Me di cuenta que César (nene) por más insoportable que sea nunca dejará de estar presente, que Ed Jose es puro amor y Miguel Angel es el pitufín más bello que hay.
Pasó otro año y no fui a Brasil ni a la Gran Sabana. Pero me bañé en un río.
Este año compré muchísimos libros, demasiados, ya no caben en mi cuarto.
Ahora soy parte de un Centro de Estudiantes bochinchero y jodedor, pero también luchador y lleno de buenas ideas para la mejora de la Escuela de Letras.
Este año amé más que nunca a mi UCV.
Este año he dicho más la palabra "bicho" que todos los años anteriores. Además las palabras "cosito" y "bichito" pasaron a tener otro significado, sobre todo cuando las escribo juntas.
Este año me senté en un malecón y vi el atardecer, muy bien acompañada por cierto. También comí nutella, vi películas, me calé conciertos, me reí, hice chistes sensuales y hablé durante horas y horas.
Este año el cuerpo me ha cobrado con intereses el insomnio, las rumbas y la comida dañina.
Pasó otro año y mi memoria muy lejos de mejorar, se puso peor.
Tengo nuevos amigos que son abrazables. Como Isra, por ejemplo (:

Las dificultades me trajeron más cosas buenas que malas en la mayoría de los casos, no puedo ser así de malagradecida. Pero año 2011, te daré una palmadita en la espalda y ya vete, has jorobado bastante.
PD: Estoy consciente de lo destruida y cachetona que salgo en la foto. Estaba gordita, y además tenía toda la mañana trabajando, pero fui feliz. La foto es muy especial para mi, el mejor almuerzo de mi vida.

Porque un poquito de Fe no hace daño.

17 de noviembre de 2011 - Por: Irene Karenina en 23:20
"Ayúdame a decir la verdad delante de los fuertes, y a no decir mentiras para ganarme el aplauso de los débiles. Si me das fortuna, no me quites la razón. Si me das éxito, no me quites la humildad. Si me das humildad, no me quites la dignidad. Ayúdame siempre a ver la otra cara de la medalla y no me dejes culpar de traición a los demás por no pensar igual que yo. Enséñame a querer a los demás como a mí mismo. No me dejes caer en el orgullo sin triunfo, o en la desesperación si fracaso. Mas bien recuérdame que el fracaso es la experiencia que precede al triunfo. Enséñame que perdonar es signo de grandeza y que la venganza es señal de bajeza. Si me quitas el éxito dame fuerzas para aprender del fracaso. Si ofendo a los demás, dame el valor para disculparme. Y si los demás me ofenden, dame el valor para perdonarlos. Señor, si yo me olvido de ti, ¡nunca te olvides de mi!"

Mahatma Gandhi.

De las almas gemelas y tópicos relacionados.

29 de julio de 2011 - Por: Irene Karenina en 21:22
A Rafa (: 



¿No les ha pasado que abren un libro y leen exactamente lo que necesitaban, cual si fuese una señal de "Esto es lo que debes hacer"?
A mi me pasó, por eso el texto a continuación, me gustó tanto que sentí que debía compartirlo. Parece largo, pero vale la pena leerlo.





"-¿Por qué estás tan rarita? -me pregunta, hablando con un palillo en la boca, como siempre.
-Qué más te da -le digo antes de contarle todo el rollo entero, de principio a fin, acabando con-: Y lo peor de todo es que me he vuelto a obsesionar con David. Creía que se me me había pasado, pero no hago más que acordarme.
-Date seis meses más -me aconseja- Y verás como se te pasa.
-Ya me he dado doce meses, Richard.
-Pues date seis meses más. Échale meses, de seis en seis, hasta que se te pase. Estas cosas llevan tiempo.
Resoplo sonoramente por la nariz, como un toro.
-Zampa, escúchame -me dice Richard-. Un día de éstos vas a recordar esta época de tu vida como un dulce momento de tristeza. Entenderás que, estando de duelo y teniendo roto el corazón, estás en el mejor sitio posible para cambiar tu vida. En un hermoso lugar dedicado a la devoción y en un estado de gracia. Vive este momento minuto a minuto. Deja que las cosas se arreglen solas aquí, en India.
-Pero es que lo quería de verdad.
-Pues mira qué bien. Querías a no sé quién. ¿No sabes cómo funciona ese tema? El tío ese te ha tocado una parte del corazón que no sabías ni que tenías. Vamos, que te ha dejado tocada, nena. Pero ese amor que has sentido no es más que el comienzo. Casi ni lo has probado. Es sólo un amor mortal, cutre y chapucero. Ya verás como eres capaz de amar mucho más profundamente. Joer, Zampa, que un día llegarás a querer al mundo entero. Ése es tu destino. No te rías.
-No me estoy riendo -le dije, llorando-. Y, por favor, no te rías de mí, pero creo que no consigo olvidarme de este tío porque estaba convencida, en serio de que David era mi alma gemela.
-Y probablemente lo fuera, lo que pasa es que no sabes lo que eso significa. La gente cree que un alma gemela es la persona con la que encajas perfectamente, que es lo que quiere todo el mundo.  Pero un alma gemela auténtica es un espejo, es la persona que te saca todo lo que tienes reprimido, que te hace volver la mirada hacia dentro para que puedas cambiar tu vida. Una verdadera alma gemela es, seguramente la persona más importante que vayas a conocer en tu vida, porque te tira abajo todos los muros y te despierta de un porrazo. Pero ¿vivir con un alma gemela para siempre? Ni hablar. Se pasa demasiado mal. Un alma gemela llega a tu vida para quitarte un velo de los ojos y se marcha. Gracias a Dios. Pero a ti no te da la gana de soltarlo. Esa historia se acabó, Zampa. La función de David era darte una sacudida, sacarte de ese matrimonio que no funcionaba, machacarte un poco el ego, hacerte ver tus obstáculos y adicciones, romperte el corazón para que entrara la luz y desesperarte y hacerte descontrolar tanto que no te quedara más remedio que cambiar tu vida y luego presentarte a tu maestra espiritual y largarse con el viento fresco. Ése era su cometido y lo ha hecho a la perfección, pero ya se acabó. Y a ti no te da la gana de archivarla como una relación corta y punto. Eres como un perro en un vertedero. Como sigas así, te vas a quedar con el hocico metido en la lata y las vas a pasar canutas. Así que olvídate del tema.
-Es que lo quiero.
-Pues quiérelo.
-Es que lo echo de menos.
-Pues échalo de menos. Mándale tu luz y amor cuando te acuerdes de él y olvídate del tema. Te da miedo deshacerte de los últimos trocitos de David, porque sabes que te vas a quedar muy sola y a Liz Gilbert le da pánico lo que pueda pasar si se quedase sola. Pero tienes que entender una cosa, Zampa. Si liberas el hueco que tienes dedicado a obsesionarte con ese tío, te va a quedar un vacío en la cabeza, un espacio abierto, una puerta. ¿Y a que no sabes lo que va a hacer el universo con esa puerta? Pues entrar por ella. Dios va a entrar en ti y te va a llenar de un amor que no hahs visto ni en tus mejores sueños. Deja de usar a David para bloquear esa puerta. Olvídate de ese tema.
-Pero me gustaría que David y yo...
-¿Lo ves? Es lo malo que tienes -me interrumpe-. Te gustan demasiadas cosas. Menos "gustar" y más "buscar", nena, que vas de culo y cuesta abajo.
(...) -A ver si aprendes a dejar que las cosas pasen tranquilamente, Zampa. Como sigas así, te vas a poner enferma de verdad. No vas a volver a dormir bien en tu vida. Te vas a pasar noches dando vueltas en la cama, recriminándote por ser un desastre. ¿Qué me pasa? ¿Cómo es posible que no me vaya bien con ningún tío? ¿Por qué me salen las cosas tan mal? Venga, confiésamelo. Seguro que anoche te pasaste las horas muertas pensando justo eso.
-Venga Richard, ya vale -le pido-. A ver si dejas de darte paseos por mi cabeza.
-Pues cierra la puerta, entonces -dice mi gran yogui el texano".


Capítulo 48 de "India" en Comer, rezar, amar de Elizabeth Gilbert.

Parapapá.

19 de junio de 2011 - Por: Irene Karenina en 1:05

Siempre tengo la idea de dedicar entradas a personas especiales, pero prácticamente nunca lo he hecho. De hecho siento que estoy en peligro de perder el hábito de escribir porque he abandonado el blog, y siento que tengo mucho que decir, pero al agarrar papel y lápiz simplemente se queda todo en blanco. Lo importante es que hago el intento, y aunque sea de madrugada y me vaya a regañar por estar despierta hasta tan tarde, hoy le dedico esta entrada a mi papá.
No tanto porque sea día del padre, sino que siempre tuve la intención de escribirle algo por ser alguien tan fundamental y especial en mi vida, pero nunca terminaba lo que escribía y lo lanzaba a la basura.

Esto va dedicado...
  • A ese chamo que tiene 18 años siendo mi papá
  • Al que "puso la semillita" como me decían en el colegio
  • Al chamo que preparaba pasta con carne molida y le echó zanahorias porque le quedó salado
  • Al que en un curso de inglés se le acercó a una mujer para felicitarla por su cumpleaños, sin saber (creo yo, capaz fue amor a primera vista pero esa historia no ha sido revelada del todo) que terminaría siendo su esposa, él mi papá y ella mi mamá
  • A ese niño de corazón
  • A ese señor de la fila del supermercado que escucha la musiquita de fondo y se pone a bailar conmigo sin importarle la gente alrededor, mientras mi mamá nos dice "Ustedes no pueden escuchar una musiquita porque enseguida se ponen a menear el rabo"
  • Al "negrito pretencioso" que le caía mal a la Sra. Zuleima.
  • Al mejor titiritero y cuentacuentos
  • Al mejor poeta
  • Ese señor del que dicen que soy "la cagada"
  • A mi locutor favorito aunque casi nunca lo pueda escuchar
  • Al Señor Luis (para mis amigos)
  • A Luis RíoCaribe, para los panas
  • Al "señor papá de Irene", como le dice un amigo mío (Javier Raaz)
  • Al "futuro suegro" de muchos ilusos (jajaja! es broma, es broma)
  • Al mejor esposo que mi mamá pudo tener
  • Al mejor amo que un perro llamado Máximo Peluche puede tener
  • Al mejor "Tío Luí" que Paola haya podido tener
  • Al mejor hermano de Iris Luisa
  • Al mejor Tío Cheche de Erick
  • Al mejor "mijito" de mis abuelos
  • Al mejor cuñis de mi Tía Elizabeth, mi Tío Jaimito, Tío Antonio y Cristina
  • Al que se la pasa sonriendo
  • Al REY INDISCUTIBLE DE LOS CHISTES MALOS. "Pero te reíste. No te reíste del chiste sino de lo MALO que era el chiste, pero te reíste".
  • Al hombre con mejor gusto musical que he conocido. Obvio, se parece al mío jaja.
  • Al mejor negociante. No en cuestiones monetarias sino de permisos, tratos, trueques y afines que puedan realizarse entre él y yo Jajaja.
  • A la máquina de cosquillas más potente y eficiente que existe
  • Al dueño de los papeles más desordenados del mundo (le ganó a mi mamá). Eso incluye el desorden de la mesa de la computadora, que convenientemente me manda a arreglarlo cuando voy a mi casa.
  • Al dueño de la corbata más colorida que he visto. Él mismo la bautizó como "mi corbata bonita". Pienso quitársela algún día para carnaval.
  • A la única persona que conozco que se le ocurre, cuando compra, "probar" zapatos y correas "a ver si pegan duro". Obviamente es jugando, pero igual salimos corriendo, porsia.
  • Al que sabe mi fascinación por los licores, conversa conmigo tranquilamente sobre ron, whisky, ponche crema, etc. pero nunca finaliza la conversación sin un "No le agarres el gusto es quéee! Mosca carajita!"
  • Al que cuando se pone serio, habla limpio claro y raspao: "Si sales embarazada yo no me voy a andar con cuentos de que te boto de la casa, pero tas clara que si eso pasa te devuelves para Anaco con nosotros, ves qué haces con tus estudios y cómo haces para mantener al chamo". Nota: Mi cara en ese momento fue un poema jajajajaja.
  • Al autor de la frase más fundamental y la filosofía de vida más efectiva que conozco: "TODO LO QUE HACES TIENE CONSECUENCIAS, piénsalo". Cabe destactar que eso me lo dijo en el carro cuando veníamos camino a dejarme en Caracas, ya mudándome, un tremendo paso en mi vida. Por si se preguntan, respondí: "Tranquilo que no voy a caer en las drogas", y lo he cumplido a cabalidad jajaja
  • Al que hace las mejores parodias (hasta el punto de ponerse insoportable jajaja) de los cantantes de reggaetón. Lo peor es cuando se le ocurre hacer eso en público, pero nos divertimos
  • Al que sabe que veo Sex and the City y conversamos sobre los capítulos, pero no le digan nada a mi mamá, Shhh! Jajaja
  • Al que movió cielo y tierra buscando una fulana Barbie gimnasta que a Diana se le ocurrió pedir de niño Jesús... ¡Y LA ENCONTRÓ!
  • A un ser con una creatividad INTERMINABLE
  • Al único adulto que veía formas en las nubes igual que yo
  • Al autor del cuento del "Conejito Carasucia". No me acuerdo bien como era, creo que sobre un conejito que tenía una manchita negra en la cara y pensaban que era que no se bañaba, una cosa así. Lo especial de ese cuento es que solíamos inventarlo juntos, siempre uno diferente con el mismo personaje. Aún más especial es recordar que siempre hacíamos eso para distraerme de lo que pasaba con mi abuelo cuando empezaba a enfermar, mientras todos corrían por la casa llamando ambulancias, taxi, lo que sea para llevarlo al hospital porque se había desmayado o algo así.
  • A la única persona que tuvo la valentía de explicarme lo que pasó después: se arrodilló frente a mi cuando tenía 5 años, me dijo con los ojos llorosos "Karenina... Tengo que decirte algo... Mamita... Tu abuelito Jaime murió". Luego me dio un abrazo y fue el primer adulto, que yo recuerde, que lloró en mi hombro.
  • Si, también es ese ser que me parte el alma cuando lo veo llorar.
  • Fue la cara de felicidad más inolvidable en el día más feliz de mi vida, en el cuarto de hospital donde estábamos esperando a mi mamá (en la cesárea en que nació Diana) y saltó conmigo por todos lados cuando la enfermera dijo "Dame un pañal y ropita de niña". La frase que cambió mi vida, había nacido mi hermanita, su hijita pequeña.
  • A mi fiel compañero de lucha en TODO, ABSOLUTAMENTE TODO lo que me he propuesto. Nunca me ha dejado desmayar ni caer en nada. Nunca han faltado sus palabras de aliento. Nunca han faltado sus frases contundentes que me empujan a seguir adelante.
  • A mi compañero de desastres en la cocina. Ya no somos tan desastrosos pero mi mamá sigue asombrándose de la cantidad de "corotos por fregar" que dejamos en el lavaplatos.
  • Al que me enseñó esa mala costumbre de "picar" cuando estamos preparando algo
  • A quien me inició en este apasionante mundo de las computadoras, internet, redes sociales, es el mejor padre 2.0 que hay (hasta que empieza a trollearme jajajaja). ¡ENVÍDIENME AHÍ PUES!
  • A mi primer mejor amigo. Al "mejor de mis mejores amigos" como dice Winnie Pooh. También es excelente imitador de la risa de Tigger: "Jujujúuu" y se muere de ternura cuando Christopher Robin dice "Osito bobiiito"
  • Al autor del apodo de mi perro: Jefe Indio Perro Loco
  • Al que me da miedo, terror, pánico decepcionar, pero también entiende que como adolescente vivo corriendo riesgos y tengo que darme mis propios golpes para aprender las cosas, y que la decepción mayor es la que puedo causarme a mi misma.
  • A ese que no puedo dejar de nombrar incluso cuando salgo con algún chico, tienen que ver la cara de extrañeza cuando en medio de una conversación digo "A mi papá le encanta tal cosa", y luego digo otra, y otra, y otra cosa de él y termino hablando de mis papás y sus gustos como quien habla de un par de panas de la cuadra Jajaja.
  • Al que me fue a despertar el día que dieron los resultados del CNU y me metió por la cara una hoja de papel que imprimió en la mañana: después de mucho luchar, cumplí mi sueño de estudiar en la UCV. Y ahí estaba él, en la puerta de mi cuarto con una sonrisota tan grande como la del gato de Alicia en el País de las Maravillas, mientras mi mamá me decía lo orgullosa que está de mi.
  • Al que canta conmigo las canciones de las películas viejas de Disney.
  • Al que me conoce mejor que mi almohada
  • Al que disfruta tanto como yo un atardecer en el Paseo Colón.
  • Al que comparte conmigo ese placer de ir en el carro con rock a todo volumen y los vidrios abiertos.
  • Al que nunca ha parado de luchar por su familia
  • Al que me enseñó lo que es la devoción por la familia
  • Al que le da un besito de buen provecho a mi mamá todos los días
  • Al que daría todo lo que tiene y su vida por vernos bien a mi mamá, a mi hermanita y a mi
  • Al que nos dio a Diana Patricia y a mi la bendición de existir y tener un papá tan genial como él...
Podría seguir esta lista infinitamente...


TE AMO
TE AMAMOS

¿Qué te puedo decir, Luis César? ERES EL MEJOR PAPÁ DEL MUNDO y una vida no basta para agradecerte todo lo que has hecho y me has enseñado.

Hoy, que por 2do año no podré estar contigo en este día, te mando un BESO ENORME y un abrazo FUERTE, de esos que me dabas cuando tenía miedo, o cuando estaba triste, o cuando simplemente te provocaba. Así, un abrazo inmenso, de esos reparadores, de esos que te aseguran que todo va a estar bien.

Te amo, papi.

Aprovecho para hacer mención especial a mi abuelo Jaime, otro padre ejemplar y para quien escribí un poema que algún día publicaré acá, al abuelito Estelio y al abuelo Celestino, sepan que no pasa un día sin que los recuerde y los extrañe muchísimo. También a mi abuelo Luis, mejor conocido como mi "abuelo Wí", que me cantaba "chichiiita chichita" cuando era pequeñita.

Feliz Día a todos los padres. A mis amigos que ya son padres, a mis amigos que conocí cuando ya eran padres, a todos los padres que conozco, pasen un muy Feliz Día.

PD: No pude evitar guindarme a llorar después de escribir esto. Afortunados todos los que pueden estar hoy con sus padres.

Sal con una chica que lea.

14 de marzo de 2011 - Por: Irene Karenina en 22:28

Quise compartir esto con ustedes porque es hermoso, y tremendamente cierto (:


Sal con una chica que lea. Sal con una chica que gaste su dinero en libros en vez de ropa. Ella tiene problemas de espacio en su clóset porque tiene demasiados libros. Sal con una chica que tenga una lista de libros que quiere leer, que tenga un carnet de biblioteca desde que tenía doce años.

Encuentra una chica que lea. Sabrás que lo hace porque siempre tendrá un libro por leer en su cartera. Ella es ésa que mira amorosamente sobre los estantes en la librería, la que llora calladamente cuando encuentra el libro que quería. ¿Ves a esa chica extraña olfateando las páginas de un libro viejo en una librería de segunda mano? Ésa es la lectora. Nunca pueden resistirse a oler las páginas, especialmente cuando están amarillas.

Ella es la chica que lee mientras espera en esa cafetería al final de la calle. Si echas un vistazo a su taza, la crema está flotando en la parte de arriba porque ella está ya como absorta. Perdida en un mundo creado por el autor. Siéntate. Quizás te dé una mirada penetrante, porque a la mayoría de las chicas que leen no les gusta ser interrumpidas. Pregúntale si le gusta el libro.

Cómprale otra taza de café.

Hazle saber lo que realmente piensas de Murakami. Ve si pasó del primer capítulo de La Comunidad. Entiende que si te dice que entendió el Ulises de Joyce, sólo lo está diciendo para sonar inteligente. Pregúntale si ama a Alicia, o si le gustaría ser Alicia.

Es fácil salir con una chica que lee. Dale libros por su cumpleaños, por Navidad y en los aniversarios. Dale el regalo de las palabras, en poesías, en canciones. Dale a Neruda, a Pound, a Sexton, a Cummings. Déjale saber que entiendes que las palabras son amor. Entiende que ella sabe la diferencia entre los libros y la realidad pero, por Dios, ella está tratando de hacer su vida un poco más como su libro favorito. Nunca será tu culpa si ella lo hace.

Ella tiene que intentarlo, de algún modo.

Miéntele. Si entiende de sintaxis, entenderá que necesitas mentir. Detrás de las palabras hay otras cosas: motivación, valor, matiz, diálogo. No será el fin del mundo.

Fállale. Porque una chica que lee, sabe que el fracaso siempre lleva al clímax. Porque son chicas que entienden que todas las cosas llegan a un fin. Que siempre puedes escribir una secuela. Que puedes comenzar una y otra y otra vez y aún ser el héroe. Que la vida está destinada a tener uno o dos villanos.

¿Por qué tener miedo de todo lo que no eres? Las chicas que leen entienden que la gente, como los personajes, se desarrollan. Excepto en la serie de Crepúsculo.

Si encuentras una chica que lee, manténla cerca. Cuando la encuentres despierta a las dos de la mañana, apretando un libro contra su pecho y sollozando, hazle una taza de té y abrázala. Puedes perderla por un par de horas, pero siempre regresará contigo. Hablará como si los personajes en el libro fueran reales, porque, por un rato, siempre lo son.

Le propondrás matrimonio en un globo aerostático. O durante un concierto de rock. O muy casualmente, la próxima vez que esté enferma. Por Skype.

Sonreirás tanto que te preguntarás por qué tu corazón no ha explotado y sangrado por todo tu pecho todavía. Escribirás la historia de sus vidas, tendrán niños con nombres extraños y gustos todavía más extraños. Ella le presentará a tus niños al Gato en el Sombrero y a Aslan, quizás el mismo día. Caminarán juntos el invierno de su vejez y ella recitará a Keats en voz baja mientras tú te sacudes la nieve de las botas.

Sal con una chica que lee, porque te lo mereces. Te mereces una chica que pueda darte la vida más colorida imaginable. Si tú sólo puedes darle monotonía, y horas duras y propuestas a medias, entonces estás mejor solo. Si quieres el mundo, y los mundos más allá de éste, sal con una chica que lea.

O mejor aún, sal con una chica que escriba.

Rosemarie Urquico